¿Enfermarse seguido protege de las alergias?

Por Dra. María Lorena Ferreira Aranguren, médica especialista en Inmunología y Alergias (Universidad de Chile), Registro Superintendencia de Salud N° 32448. Revisado el 19 de octubre de 2026.

Es una de las frases que más escuchamos en consulta: “déjalo que se enferme, así se le fortalecen las defensas”. La idea nació de un estudio real de 1989. Más de treinta y cinco años de investigación después, sabemos que se entendió al revés.

Respuesta corta. No. Los resfríos, la influenza o el sarampión no protegen contra las alergias, y algunas infecciones respiratorias de los primeros años se asocian a más asma, no menos. Lo que sí se asocia a menos alergia es otra cosa: la convivencia temprana con microbios inofensivos del ambiente, de los animales y de otras personas, lo que hoy se conoce como hipótesis de los “viejos amigos” y de la biodiversidad.

De dónde viene la idea

En 1989, el epidemiólogo David Strachan publicó en el BMJ un análisis de más de 17.000 niños británicos nacidos en 1958. Encontró algo llamativo: mientras más hermanos mayores tenía un niño, menos rinitis alérgica presentaba. Para explicarlo, propuso una hipótesis: quizás las infecciones que traen los hermanos mayores a la casa “entrenaban” al sistema inmune.

El dato era sólido. La explicación era una suposición, y así lo planteó el propio autor. El nombre que se popularizó, “hipótesis de la higiene”, terminó instalando dos ideas que la evidencia posterior no respaldó: que enfermarse protege, y que la limpieza causa alergias.

Cómo cambió la explicación

De “las infecciones protegen” a “la diversidad microbiana protege”

  1. 1989Hermanos mayores, menos rinitisStrachan sugiere que las infecciones serían la causa. Es una hipótesis, no un hallazgo.
  2. 2000El sarampión no protegeEn más de 500.000 niños finlandeses, haber tenido sarampión se asoció a más asma y rinitis.
  3. 2003Los “viejos amigos”Rook propone que lo que importa son microbios inofensivos con los que evolucionamos, no los virus de la infancia.
  4. 2016Amish y huteritasMismo origen genético, distinta vida en el campo: cuatro veces menos asma en los niños amish.
  5. 2023El virus respiratorio sincicialLos niños que no se infectaron en su primer año tuvieron 26% menos riesgo de asma a los 5 años.
Fuentes: Strachan, BMJ 1989; Paunio et al., JAMA 2000; Rook et al., Springer Semin Immunopathol 2003; Stein et al., NEJM 2016; Rosas-Salazar et al., Lancet 2023.

Lo que se descubrió después: no son los resfríos

Cuando los investigadores separaron las infecciones del resto del ambiente, el panorama cambió. En un estudio danés con más de 24.000 niños, cada infección antes de los 6 meses se asoció a un riesgo algo mayor de dermatitis atópica. En cambio, tener hermanos, ir a sala cuna, convivir con mascotas o vivir en el campo se asoció a menos riesgo. Los autores lo resumieron así: las infecciones tempranas no parecen proteger contra las enfermedades alérgicas.

Con los virus respiratorios ocurre algo parecido. En la cohorte estadounidense COAST, los niños con alto riesgo que tuvieron sibilancias (silbido al pecho) con rinovirus en sus primeros tres años tuvieron mucho más asma a los 6 años. Y en el estudio INSPIRE, publicado en The Lancet en 2023, los lactantes sanos que no se infectaron con el virus respiratorio sincicial durante su primer año tuvieron un 26% menos de riesgo de asma a los 5 años. La revisión sistemática de la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica de 2025 llega a la misma dirección.

Una precisión importante. Que un virus se asocie a más asma no significa que cada resfrío dañe a su hijo. Los niños pequeños se resfrían varias veces al año y eso es normal. Lo que la evidencia descarta es la idea de buscar las infecciones, o de no prevenirlas, pensando que así se evitan alergias.

Entonces, ¿qué es lo que protege?

La explicación actual se llama hipótesis de los “viejos amigos”, propuesta por el inmunólogo Graham Rook, y su versión ampliada, la hipótesis de la biodiversidad del finlandés Tari Haahtela. La idea central es que nuestro sistema inmune evolucionó en contacto permanente con microbios inofensivos: los del suelo, el agua, las plantas, los animales y las demás personas. Ese contacto ayuda a desarrollar los linfocitos T reguladores, las células que enseñan al sistema inmune a tolerar lo que no es peligroso, como el polen o los alimentos.

No se trata de microbios que enferman, sino de diversidad. Un estudio de dos grandes cohortes europeas, PARSIFAL y GABRIELA, mostró que mientras más variada era la flora microbiana en el polvo de las casas campesinas, menor era el riesgo de asma.

Dos comunidades, mismo origen genético

Niños amish y huteritas en Estados Unidos

Asma
Amish 5,2%
Huteritas 21,3%
Sensibilización alérgica
Amish 7,2%
Huteritas 33,3%

La diferencia: los amish trabajan en granjas tradicionales con animales cerca de la casa; los huteritas, en granjas industrializadas. El polvo de las casas amish tenía casi 7 veces más endotoxina (un componente bacteriano), y ese polvo protegió del asma en ratones a través de la inmunidad innata.

Prevalencias de encuestas previas citadas en Stein MM et al. Innate immunity and asthma risk in Amish and Hutterite farm children. N Engl J Med 2016;375:411-21.

Hay un detalle que suele perderse: el momento importa. En un estudio europeo publicado en The Lancet, los niños expuestos a establos y leche de granja antes del primer año tuvieron 1% de asma, frente a 11% cuando esa exposición comenzó entre el año y los 5 años. La ventana más sensible es el inicio de la vida.

¿Y la leche cruda? Algunos estudios asociaron la leche de granja sin hervir a menos asma y rinitis. Aun así, la leche cruda puede transmitir infecciones graves como listeria, salmonella o brucelosis, especialmente peligrosas en niños y embarazadas. Estos hallazgos sirven para entender el sistema inmune, no para recomendarla.

¿Y la limpieza? Lavarse las manos no causa alergias

Un panel internacional de seis expertos revisó la evidencia en 2016 y calificó el nombre “hipótesis de la higiene” como engañoso. No encontraron pruebas de que lavarse las manos o limpiar la casa explique el aumento de las alergias. Propusieron el concepto de higiene dirigida: ser riguroso en los momentos que cortan la transmisión de infecciones (antes de comer, después del baño, al preparar alimentos, al cuidar a alguien enfermo) y, al mismo tiempo, favorecer el contacto con el exterior, la naturaleza y otras personas.

Lo que sí se asocia a menos alergias

Resumen de la evidencia

Qué ayuda y qué no

Se asocia a menos alergia

  • Introducir temprano maní y huevo en lactantes (estudios LEAP y EAT)
  • Perro en casa durante el primer año: algo menos de asma a los 6 años
  • Vida de campo y animales de granja en los primeros años
  • Hermanos y sala cuna: más silbidos a los 2 años, menos asma entre los 6 y 13
  • Tratar bien el eczema, porque la piel inflamada facilitaría la sensibilización (hipótesis de la doble exposición)

No protege, o se asocia a más riesgo

  • Sarampión y otras infecciones buscadas o no prevenidas
  • Virus respiratorio sincicial en el primer año
  • Antibióticos antes de los 2 años cuando no son necesarios
  • Retrasar alimentos alergénicos “por precaución”
  • Evitar mascotas solo por miedo a que el niño se vuelva alérgico
Fuentes: Du Toit et al., NEJM 2015; Perkin et al., NEJM 2016; Fall et al., JAMA Pediatr 2015; Ball et al., NEJM 2000; Lack, J Allergy Clin Immunol 2008; Paunio et al., JAMA 2000; Agache et al., Allergy 2025; Ahmadizar et al., Allergy 2018.

El ejemplo más contundente es el del maní. El estudio LEAP incluyó 640 lactantes de alto riesgo. Entre los 530 con prueba cutánea inicial negativa, la alergia al maní a los 5 años fue de 13,7% en quienes lo evitaron y de 1,9% en quienes lo comieron desde temprano. La explicación es la hipótesis de la doble exposición del pediatra Gideon Lack: el contacto con un alimento a través de la piel inflamada tiende a sensibilizar, mientras que comerlo regularmente tiende a generar tolerancia.

Sobre el parto por cesárea y la lactancia hay asociaciones en estudios observacionales, pero son modestas y no permiten culpar a ninguna madre por la alergia de su hijo. Muchas cesáreas salvan vidas. Lo mismo vale para los antibióticos: cuando un niño los necesita, se usan; lo que conviene evitar es usarlos “por si acaso”.

Las vacunas no causan alergias

Los estudios controlados grandes no muestran que las vacunas aumenten el riesgo de alergias o asma. Prevenir el sarampión, la influenza o la tos convulsiva no le quita al sistema inmune nada de lo que necesita para aprender a tolerar. Esos “viejos amigos” son otros.

¿Y en Chile?

En adolescentes de Santiago sur, medidos con la misma metodología internacional, los síntomas actuales de asma subieron de 11,1% en 1994 a 13,4% en 2015. El mismo estudio mostró que más de un tercio de los adolescentes con diagnóstico de asma no recibía tratamiento. El aumento de las alergias es real, y entender por qué ocurre ayuda a tomar mejores decisiones en casa.

Preguntas frecuentes

¿Debo dejar que mi hijo se enferme para que se fortalezca?

No. Las infecciones no protegen contra las alergias y algunas se asocian a más asma. Lo que ayuda es el contacto cotidiano con el exterior, los animales, la naturaleza y otras personas, junto con las vacunas al día.

¿Mandarlo a la sala cuna previene el asma?

Los datos son mixtos. En la cohorte de Tucson, los niños que convivían con otros niños tuvieron más silbidos a los 2 años, pero menos asma y silbidos entre los 6 y los 13 años. No es una razón por sí sola para elegir o evitar la sala cuna.

¿Tener un perro previene las alergias?

En un estudio sueco con cerca de un millón de niños, tener perro durante el primer año se asoció a un poco menos de asma a los 6 años. Es una asociación modesta: si la familia quiere tener mascota, no hay motivo para evitarla por miedo a la alergia.

¿Limpiar mucho la casa causa alergias?

No hay evidencia de que lavarse las manos o limpiar cause alergias. La recomendación actual es higiene dirigida: limpiar bien donde se transmiten infecciones y no temer al contacto con el exterior.

Este es uno de los temas que desarrollamos en Inmunidad Real, el curso online donde explico cómo funciona el sistema inmune con evidencia y sin mitos, en 5 clases breves.

Fuentes

  1. Strachan DP. Hay fever, hygiene, and household size. BMJ. 1989;299:1259-60. doi.org/10.1136/bmj.299.6710.1259

  2. Rook GAW, Adams V, Hunt J, et al. Mycobacteria and other environmental organisms as immunomodulators for immunoregulatory disorders. Springer Semin Immunopathol. 2003;25:237-55. doi.org/10.1007/s00281-003-0148-9

  3. Haahtela T. A biodiversity hypothesis. Allergy. 2019;74:1445-56. doi.org/10.1111/all.13763

  4. Stein MM, et al. Innate immunity and asthma risk in Amish and Hutterite farm children. N Engl J Med. 2016;375:411-21. doi.org/10.1056/NEJMoa1508749

  5. Ege MJ, et al. Exposure to environmental microorganisms and childhood asthma. N Engl J Med. 2011;364:701-9. doi.org/10.1056/NEJMoa1007302

  6. Riedler J, et al. Exposure to farming in early life and development of asthma and allergy: a cross-sectional survey. Lancet. 2001;358:1129-33. doi.org/10.1016/S0140-6736(01)06252-3

  7. Loss G, et al. The protective effect of farm milk consumption on childhood asthma and atopy: the GABRIELA study. J Allergy Clin Immunol. 2011;128:766-73. doi.org/10.1016/j.jaci.2011.07.048

  8. Benn CS, et al. Cohort study of sibling effect, infectious diseases, and risk of atopic dermatitis during first 18 months of life. BMJ. 2004;328:1223. doi.org/10.1136/bmj.38069.512245.FE

  9. Paunio M, et al. Measles history and atopic diseases. JAMA. 2000;283:343-6. doi.org/10.1001/jama.283.3.343

  10. Jackson DJ, et al. Wheezing rhinovirus illnesses in early life predict asthma development in high-risk children. Am J Respir Crit Care Med. 2008;178:667-72. doi.org/10.1164/rccm.200802-309OC

  11. Rosas-Salazar C, et al. Respiratory syncytial virus infection during infancy and asthma during childhood in the USA (INSPIRE). Lancet. 2023;401:1669-80. doi.org/10.1016/S0140-6736(23)00811-5

  12. Agache I, et al. The impact of rhinovirus, syncytial respiratory virus and helminth infection on the risk of new-onset asthma and other allergic conditions: a systematic review for the EAACI Guidelines on Environmental Science for Allergic Diseases and Asthma. Allergy. 2025;80:1878-98. doi.org/10.1111/all.16611

  13. Bloomfield SF, et al. Time to abandon the hygiene hypothesis: new perspectives on allergic disease, the human microbiome, infectious disease prevention and the role of targeted hygiene. Perspect Public Health. 2016;136:213-24. doi.org/10.1177/1757913916650225

  14. Du Toit G, et al. Randomized trial of peanut consumption in infants at risk for peanut allergy (LEAP). N Engl J Med. 2015;372:803-13. doi.org/10.1056/NEJMoa1414850

  15. Perkin MR, et al. Randomized trial of introduction of allergenic foods in breast-fed infants (EAT). N Engl J Med. 2016;374:1733-43. doi.org/10.1056/NEJMoa1514210

  16. Lack G. Epidemiologic risks for food allergy. J Allergy Clin Immunol. 2008;121:1331-6. doi.org/10.1016/j.jaci.2008.04.032

  17. Fall T, et al. Early exposure to dogs and farm animals and the risk of childhood asthma. JAMA Pediatr. 2015;169:e153219. doi.org/10.1001/jamapediatrics.2015.3219

  18. Ball TM, et al. Siblings, day-care attendance, and the risk of asthma and wheezing during childhood. N Engl J Med. 2000;343:538-43. doi.org/10.1056/NEJM200008243430803

  19. Ahmadizar F, et al. Early-life antibiotic exposure increases the risk of developing allergic symptoms later in life: a meta-analysis. Allergy. 2018;73:971-86. doi.org/10.1111/all.13332

  20. Offit PA, Hackett CJ. Addressing parents' concerns: do vaccines cause allergic or autoimmune diseases? Pediatrics. 2003;111:653-9. doi.org/10.1542/peds.111.3.653

  21. Mallol J, Aguirre V, Mallol-Simmonds M, et al. Changes in the prevalence of asthma and related risk factors in adolescents: three surveys between 1994 and 2015. Allergol Immunopathol (Madr). 2019;47:313-21. doi.org/10.1016/j.aller.2018.10.001

Si tiene dudas sobre las alergias o las defensas de su hijo o de usted, puede agendar una hora presencial o por telemedicina.

Esta guía es educativa y no reemplaza una evaluación médica.

Dra. Lorena Ferreira

Médica especialista en Inmunología y directora del Centro de Alergias e Inmunología Dra. Lorena Ferreira. Más de 30 años de experiencia con lactantes, niños y adultos.

https://www.dralorenaferreira.com/sobre-mi
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